Un fallo, impidió que la estación interplanetaria rusa Fobos-Grunt siguiera rumbo a Marte.
Este aparato, de 13,5 toneladas de Masa, fue lanzado el martes por el cohete Zenit-2SB desde el cosmodromo kazajo de Baikonur, quedo en orbita en torno a la Tierra.
‘’El propulsor no funciono. No hubo ni primer ni segundo encendido. Esto significa que el aparato no pudo orientarse
por las estrellas’’, dijo el director de Roscosmos, la agencia espacial rusa, Vladimir Popovkin. Este indico que los especialistas de tierra conocen los parámetros de la orbita de la estación interplanetaria automática y han intentado sucesivas veces establecer contacto con ella, pero aun sin ninguna respuesta. ‘’No diré que ha sido un fracaso. Es una situación imprevista, en la que hay que trabajar’’, dijo el director de Roscosmos.
Agregó también, que los especialistas tienen 72 horas para cargar un nuevo programa de vuelo en el ordenador central de Fobos-Grunt. ‘’Tenemos un plazo de tres días, mientras
funcionen los acumuladores’’, dijo Popovkin.
Informó también que la estación conserva aun todo su combustible, por lo que se puede volver a programar el vuelo, cuyo objetivo es posarse sobre Fobos, una de las dos lunas marcianas, y traer de regreso a la Tierra muestras de su viaje.
‘’En mi opinión, la Fobos-Gruny esta perdida. Las probabilidades de que así sea son extremadamente altas. En cualquier caso, mucho mayores a las posibilidades de revivirla’’ ha afirmado el general Vladimir Uvarov, exresponsable de asuntos espaciales de las Fuerzas Armadas de Rusia.
Mientras tanto, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha anunciado que tratara de conectarse hoy jueves con la Fobos-Grunt. Han declarado que tienen pensado hacer funcionar sus estaciones en Kourou (Guayana francesa) y en Australia para recibir señales desde la estación rusa, y si así fuera ayudar a Rusia. Pero apenas tendrán entre seis y nueve minutos para intentar obtener datos, ya que el aparato está en una órbita baja.
Después del fracaso de la Mars 96, Rusia ha vuelto a fallar en su intento de viajar a Marte. El lanzamiento de esta ultima sonda debía marcar el inicio de una misión de 34 meses que incluía el vuelo a Fobos, una de las dos lunas de Marte, el descenso en su superficie y, finalmente, el retorno a la Tierra de una capsula con 200 gramos de muestras del suelo del satélite marciano.
El proyecto ha tenido un coste de 5000 millones de rublos (170 millones de dólares), y tenia como objetivo estudiar la materia inicial del sistema solar y ayudar a explicar el origen de Fobos y Deimos, las dos lunas marcianas, así como de los demás satélites naturales del sistema solar